Antonio Pérez Moreno, el profesor español finalista del Global Teacher Prize 2020

EDUCAR PARA SER

 

Antonio Pérez Moreno ha sido nuestro representante español que, en este año tan complicado, ha logrado ser uno de los finalistas del Global Teacher Prize, un premio que se otorga anualmente a un maestro excepcional que haya realizado una contribución importante en su profesión.

Los rigurosos criterios para evaluar a los maestros y maestras nominados están basados en evidencias relacionadas con la práctica de pedagogías innovadoras, con resultados de aprendizaje demostrables en el aula y el impacto en la comunidad más allá del colegio o instituto donde trabajen. También se valora que hayan ayudado a los niños y niñas a convertirse en ciudadanos globales, con una educación construida en aquellos valores que los preparen para vivir, trabajar y socializar con personas de otras nacionalidades, culturas y religiones.

En definitiva, se trata de evaluar el aporte a la mejora de la labor docente para elevar el estándar de enseñanza, compartiendo su conocimiento con sus colegas de trabajo y la obtención del reconocimiento por parte de la comunidad, organización o gobierno de la nación en la que viven y trabajan.

El premio está abierto a docentes que trabajan en todo tipo de escuelas y sujetos a las leyes locales de cada país de origen, en cualquier lugar del mundo.

Antonio es profesor del Instituto de Educación Secundaria Sierra Luna en Cádiz. Comenzó a impartir clases de apoyo en la escuela primaria y secundaria cuando estudiaba Ciencias Químicas en la universidad y, posteriormente, cursos de formación profesional para desempleados y trabajadores. Luego, como profesor de secundaria, identificó una clara falta de adaptación de los métodos de enseñanza-aprendizaje a la realidad del siglo XXI. Para enfrentar este problema, introdujo metodologías innovadoras con dos objetivos principales: primero, asegurar que sus estudiantes fueran mejores personas, solidarios y comprometidos con los problemas humanitarios y ambientales y, en segundo lugar, que sus estudiantes aprendieran ciencia de una manera práctica para el mundo moderno.

Educar para Ser ha entrevistado a Antonio:

EPS. ¿Era tu vocación ser maestro? ¿Si no lo fueses, a qué te hubiera gustado dedicarte?

A. Tengo dos vocaciones en mi vida profesional, ser investigador y ser maestro. La primera la ejerzo gratis, dedicando mi tiempo libre a la investigación en biomedicina, concretamente a la aplicación de materiales nanotecnológicos a la regeneración ósea. Espero leer mi tesis doctoral en 2021.

EPS. ¿Qué ha significado para ti la nominación?

A. La nominación ha sido una alegría enorme, que me ha permitido conocer a grandes docentes de todo el mundo ,y lo que es más importante, sus métodos de enseñanza. Pero sobre todo ha sido la confirmación de que una forma innovadora de trabajar funciona, algo que ya sabía por los resultados que están obteniendo mis alumnos y alumnas.

EPS. ¿Por qué crees que funciona tu método?

A. Pienso que funciona porque he adaptado el proceso de enseñanza aprendizaje a la realidad del siglo XXI. Al alumnado de hoy día le gusta estudiar en YouTube y en las redes sociales, dos de mis herramientas básicas. Además, en mi canal “AntonioProfe” está todo el contenido de física y química tal como se imparte en todos los centros españoles, siguiendo el mismo orden y los mismos temas que nos marca la normativa educativa. Tengo alumnos virtuales de Cataluña, Galicia, Murcia… y muchos comentarios dicen ¡Increíble, está todo lo que damos en mi instituto y en el mismo orden!

Antonio no solo ha visto dispararse los resultados de sus estudiantes debido a su adopción de técnicas de enseñanza innovadoras, incluido el aprendizaje basado en problemas (ABP) y las aulas invertidas, sino que también ha tenido un gran impacto más allá de las paredes de su propia escuela gracias a sus populares canales de YouTube “Ciencia solidaria” y “AntonioProfe “. 

EPS. ¿Qué mitos hay que desechar respecto a la enseñanza y aprendizaje de la ciencia en el colegio?

A. Hay una realidad que debemos conocer todos y todas: no se puede aprender ciencia sin hacer ciencia, las prácticas de laboratorio son fundamentales. Pero con 33 alumnos por aula, un temario enciclopédico y un horario encorsetado es prácticamente imposible. La “solución” que se me ocurrió a este problema fue “Ciencia Solidaria”, si no es posible hacer prácticas en clase, que las hagan en casa, las graben en video y las subimos a YouTube. Con este programa de educación por proyectos mi alumnado ha realizado más de 1200 prácticas en los últimos 6 años y ha trabajado todas las competencias clave de forma práctica, divertida y efectiva, generando aprendizaje significativo y una gran dosis de motivación.

AntonioProfe” aborda diferentes niveles escolares de física y química, explica los conceptos en videos de menos de 20 minutos y seguidamente propone ejercicios que los estudiantes pueden hacer para comprender mejor el contenido. “Solidarity Science” muestra los proyectos científicos que sus alumnos llevan a cabo en sus hogares o en el laboratorio de la escuela, a los que añade un incentivo más: los ingresos de los canales se donan a la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados, ACNUR. Sus estudiantes se han involucrado en la presentación de los videos, mejorando sus habilidades y se han vuelto más conscientes a nivel global y ambiental gracias a la naturaleza de los proyectos y los beneficiarios de la financiación, adquiriendo una valiosa experiencia en medios audiovisuales e informáticos a medida que aprenden como hacer un guión, grabar videos, editarlos y administrar canales de YouTube.

EPS. ¿Ha cambiado en algún aspecto tu vida después de la nominación?

A. Sigo siendo el mismo, de hecho, creo que no ha cambiado nada en mi día a día. Lo único nuevo es que estoy impartiendo conferencias y asistiendo a eventos a distancia en toda Latinoamérica, conociendo los métodos de trabajo de docentes en países con problemas mucho más complejos que los nuestros, pero donde unos profesionales magníficos saben transmitir sus conocimientos y valores de forma ejemplar. Curiosamente, en España no está teniendo la misma repercusión.

EPS. ¿Te has planteado dejar la docencia o dar charlas como ya lo hicieron algunos profesores que fueron nominados antes?

A. La docencia fue mi elección y espero que lo siga siendo, pero entiendo a otros compañeros y compañeras que han dejado de dar clases. Desgraciadamente, cuando empezamos a ser conocidos por nuestro trabajo, al menos a mí me está pasando, parece que “molestamos” a nuestros jefes. Te pongo un ejemplo. Para asistir a la ceremonia de entrega del Global Teacher Prize, el considerado el Nobel de los docentes, me pedí faltar un par de horas al trabajo para poder asistir al evento. La administración me dijo que NO, que eso no está contemplado. Si no hubiera habido pandemia, tendría que haberme pedido unos días “sin sueldo” para ir a representar a todos los docentes de España. ¿Es esto lógico? Pues a mí me está pasando desde hace unos años. ¿Es razonable que un docente que tiene algo que contar, reconocido internacionalmente, no pueda hacerlo porque “no está contemplado”?

EPS. ¿Crees que estamos destinados a la educación online?

A. Creo que no, desde mi punto de vista la figura del profesor es insustituible porque no se puede transmitir a distancia lo mismo que de forma presencial. Cuando estás en clase con tus alumnos y alumnas, ves sus caras y descubres un montón de cosas imposibles de percibir en la pantalla de un ordenador. Por otro lado, la educación a distancia es un complemento perfecto para la educación presencial. En mis clases, por ejemplo, uso el aula invertida, de modo que mi alumnado estudia la teoría en casa, viendo el vídeo correspondiente tantas veces como sea necesario, atendiendo a la diversidad, y al día siguiente, en el aula, resolvemos todas las dudas y realizamos ejercicios entre todos. En resumen, la educación online es una herramienta perfecta para la educación presencial.

EPS. ¿Cuál es, desde tu punto de vista, la implicación que tendrían que tener las familias en la educación de los hijos?

A. Las familias y los maestros debemos ser un equipo. Yo diría casi un matrimonio, donde debemos trabajar conjuntamente para sacar lo mejor de nuestros estudiantes. Pero, de igual forma que unos padres no deberían discutir delante de sus hijos, docentes y padres tampoco deben hacerlo. Creo que si conseguimos implicarnos hasta este punto mejoraríamos significativamente.

EPS. ¿Con qué limitaciones te has encontrado como maestro en esta actual situación de COVID-19?

A.  La principal limitación la sufrí desde marzo a junio, no poder ver cara a cara a mi alumnado me privó de una retroalimentación básica. Sin embargo, al tener todo el contenido en YouTube, me fue más fácil que a otros compañeros el continuar con las clases, de hecho los resultados fueron razonablemente buenos. Este curso, por ejemplo, que estamos en una enseñanza semi presencial, he podido impartir el 100% de los contenidos de este trimestre, tal como ocurre un curso normal.

Así es Antonio Pérez Moreno, al que agradecemos haber representado al colectivo de docentes españoles en el Global Teacher Prize 2020.

¡Enhorabuena y gracias por tu excelencia!

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