Paloma Ibáñez es psicóloga por la Universidad Andrés Bello de Santiago de Chile. Especialista en selección y desarrollo laboral, es también investigadora en técnicas de yoga en la educación (R.Y.E.). Actualmente desarrolla el programa de emprendimiento Pasión en Movimiento y el proyecto La asignatura de la felicidad como modelo de aprendizaje en el Premio Enseña sustentable. Éste es su quinto artículo dedicado a los principios que sustentan ese proyecto.

A medida que el mundo y las sociedades avanzan, hay teorías o paradigmas que dejan de dar respuesta a esa constante evolución, puntos de inflexión que nos invitan a repensar y sentir que el cambio de nuestra forma de vivir y pensar es necesario, a cuestionar nuestras creencias y derivar aquellas que no nos han permito generar sociedades sustentables, sino todo lo contrarío, generando creencias que han limitado nuestra evolución y han propiciado el egoísmo humano, el ego, el éxito basado en un mundo de apariencias en donde nuestra conexión con lo que nos rodea ha perdido nuestra conexión interior, entrando en un estado de ilusión sometidos por nuestras creencias. El cambio es una invitación a volver a reconectar con nuestro corazón.

Si miramos la construcción de nuestra propia verdad, veremos que existen dos posibles caminos en cada elección que hacemos, la vida es una invitación permanente a escoger:

  • El primer camino llevará al sufrimiento, estrés, ansiedad, enfermedad, miedo, ira, etc. Si estás en el camino del sufrimiento es porque has hecho elecciones basadas en creencias que te han llevado a caminar en ese sendero. Emociones que han dado la pauta a nuestras experiencias e interpretaciones que han ido configurando nuestra realidad desde nuestra biología interna.
  • El segundo camino te llevara a ser feliz o generar un mayor estado de bienestar interior. Si estás en él es porque tus elecciones basadas en tus creencias han permitido que camines por ese sendero. Emociones que dan la pauta de cada experiencia y tu mente quien da sentido a esa emoción, creando el sentimiento que te permitirá poder generar mayor bienestar.

Desde la psicología positiva, Martín Seligman nos invita a repensar el impacto que tienen sobre nosotros nuestras elecciones o puntos de inflexión. El 45% de nuestra felicidad depende de nuestros hábitos de pensamientos, emocionales y alimenticios, el 10% depende de nuestro ambiente y el 45 % restante corresponde a nuestra constitución biológica. Nos propone un modelo integrador del bienestar hedónico y edaimónico que permite crear mayor bienestar en las personas, PERMA:

Resultado de imagen de Martín Seligman perma

ositive emotions (Emociones positivas)

ngagement (Compromiso)

elationships (Relaciones positivas)

eaning (Sentido)

ccomplishment (Logro)

La pregunta es si quiero ser protagonista de este 45% que estará mediado por mis creencias o percepciones que tengo sobre la vida, si quiero construir o generar mayor bienestar en nuestra vida.

Uno de los paradigmas que debemos cuestionar para producir un cambio que nos permita seguir evolucionando como humanidad y nos invite a direccionar nuestro camino hacia el sendero de la felicidad o bienestar es “La teoría de la evolución por selección natural”, descrita en 1859 con la evolución de las especies del científico y naturalista Charles Darwin. Teoría que pudo dar respuesta a un periodo en el tiempo de nuestra humanidad en la que fue necesario entender la vida desde esa creencia y que dio paso a otros cambios necesarios. Pero si observamos la sencillez de la naturaleza, el respeto de la naturaleza por todo lo que existe, vemos una naturaleza cooperativa, que basa su existencia en la cooperación de cada especie y no en la competencia como lo ha hecho la humanidad. No sobrevive el más fuerte, sobrevivimos cuando aprendemos a cooperar entre nosotros, cuando tomamos consciencia de nuestra vida, cuando nos volvemos protagonistas de nuestra felicidad y con ello tomamos consciencia del impacto de nuestras elecciones en nuestro entorno.

La invitación es a cultivar la felicidad o bienestar de manera sustentable, recordarle a cada ser humano que dentro de cada uno de nosotros reside la responsabilidad de nuestra vida y existencia. Una educación que nos invite a repensar en los paradigmas actuales y romper con estereotipos que no nos han posibilitado el crecimiento de la humanidad, una educación que se convierta en protagonista de la transformación social, una educación que invite a cada integrante a ser responsable de su vida cultivando la toma de consciencia e invitar a esa cultura que se ha movilizado a través del miedo, a transformarnos en protagonistas y no en víctimas.

Si el 45% de nuestro bienestar depende de las elecciones que hacemos cada día, cuales son las elecciones que hoy no están propiciando que generemos mayor bienestar en nuestra vida y con ello en nuestra educación. Quiero dejar una interrogante abierta a su propia curiosidad haciendo mención a un nuevo campo de estudio llamado epigenética, que nos invita nuevamente a repensar la invitación que nos hace la psicología positiva al evidenciar que el 45% de nuestra vida depende de las elecciones que hacemos cada día en torno a nuestros pensamientos, emociones y hábitos alimentarios. La epigenética nos dice que el 95% aproximadamente depende de nuestros hábitos y creencias, devolviéndonos el protagonismo de nuestra vida.

Los invito a dejar que su corazón los lleve lejos, que cada uno se vuelva responsable de su vida y constructor de una educación con un sentido de cooperación, una educación que nos permita ser mejores personas y con ello construir sociedades sustentables.

“Si te llaman loco por seguir tus sueños, demuéstrales que lo tuyo no tiene cura” (Via Niall Labour).

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