Amiga de Educar para Ser, Sílvia Ester Orrú, ha querido compartir con nosotros su trabajo. Te recomendamos que, tras la lectura de este artículo, acudas a su obra, que nos ofrece de manera totalmente libre.

Sílvia Ester Orrú es licenciada en Pedagogía, postgrado en Psicopedagogía Clínica e Institucional, Máster y Doctorado en Educación. Realizó estudios posdoctorales en el Laboratorio de Estudios e Investigación en Enseñanza y Diferencia (LEPED) de la Facultad de Educación de la Universidad Estatal de Campinas (Unicamp). Es profesora en la Facultad de Educación de la Universidad de Brasilia (UnB). Es profesora colaboradora en la Universidad Federal de Alfenas (Unifal) en el Programa de Posgrado en Educación. Está interesada en estudios e investigaciones con la diferencia como valor humano: la coexistencia de inclusión / exclusión en los tiempos contemporáneos, mecanismos de exclusión en la escuela y la sociedad, procesos dialógicos innovadores e inclusivos para una educación democrática, inclusión y diferencia en el contexto escolar y universitario. inclusión, diferencia y derechos sociales. Es autora de libros, capítulos y artículos en revistas nacionales e internacionales. Es coordinadora del Laboratorio de Estudios e Investigación en Aprendizaje e Inclusión.

 

Desafíos de la diferencia en el proceso de enseñar y aprender

Las políticas para la educación postulan un acervo de leyes de orden nacional e internacional en diversos países que versan sobre el derecho de todos a la educación. Las naciones fueron impactadas con el movimiento de la Inclusión, resultando en documentos internacionales, de los cuales 161 países son signatarios, incluso Brasil. Estas son algunas de las principales legislaciones internacionales que amparan a la Inclusión: La Declaración Mundial de Educación para Todos (1990), La Declaración de Salamanca (1994), Convención de Guatemala (1999), La Carta para el Tercer Milenio (1999), Declaración Internacional de Montreal (2001) o la Convención sobre los derechos de las personas con deficiencias (2008).

Aun así, los modos tradicionales presentes en el proceso de enseñanza, que se encuentran arraigados en muchas escuelas, impiden y rechazan el fluir hacia una educación de todos y para todos. Esta enseñanza tradicional a la que nos estamos refiriendo, tiene una concepción del alumno que no va al encuentro de las propuestas para una escuela inclusiva, pues bajo su prisma, el alumno no es sujeto de su propio proceso de construcción histórica y social, él no es el autor de su proceso de aprendizaje; por el contrario, es un mero reproductor, una tabla rasa, hoja en blanco en la cual el profesor, aquel que posee el saber, supone que imprime el conocimiento.

Estas concepciones cristalizadas de alumno, profesor, enseñanza y aprendizaje perpetúan la marginación de los supuestos alumnos que no se encuadran dentro del patrón establecido por la escuela, o sea, de los alumnos que no consiguen memorizar en el tiempo determinado aquello que les fue dictado por el profesor para reproducir en sus ejercicios de fijación y/o en las pruebas, como un conocimiento absoluto.  En este contexto existe una seudoidea de que la homogeneidad se encuentra presente en la clase de los alumnos. Esa creencia irreal, ha llevado por siglos a los profesores a aplicar métodos de enseñanza iguales para toda la clase, creyendo o queriendo creer que todos aprenden de la misma manera, en el mismo límite de tiempo, en un mismo lenguaje. Condenando al fracaso a aquellos que por cualquier motivo no consiguen producir los resultados esperados.

Más, ¿será que pueden existir de facto grupos homogéneos? ¿Que es posible reproducir una igualdad universal de seres humanos y promover igualdades universales para estos? ¿Dónde se encaja la condición de la diferencia de los seres humanos? ¿Y aquellos problemas que encontramos en el campo temático de la Inclusión, que se colocan como divisores de aguas en el tiempo y en el espacio en que inmigramos para una educación de todos y para todos? ¿Qué tiene a ver la diferencia con los procesos educativos dialógicos e inclusivos? Estos son algunos de los cuestionamientos que podrán orientar la producción de ese nuevo pensar que irá más allá de lo que ya se encuentra propuesto en la esfera social. Representan desasosiegos de nuestro cotidiano, problemas que delinean trillos complejos y de, muchas veces, una soledad colectiva.

Gilles Deleuze es conocido como uno de los representantes de la Filosofía de la Diferencia. Junto con sus compañeros Michel Foucault y Félix Guattari, escribió diversas obras que trataban sobre esta Filosofía. Estos autores conforman también una base para el repertorio de esta obra, que fue publicada en su primera versión en el idioma portugués, por la Editora Vozes, Brasil, en el verano de 2017.

Nuestra colaboradora, Silvia Ester Orrú, obtuvo en 2018 el II Premio Internacional de Ensayo en Educación y Aprendizaje otorgado por Global Knowledge Academics con su obra El Re-Inventar de la inclusión: desafíos de la diferencia en el proceso de enseñar y aprender.

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