Marina Paños Mañes es Diplomada en Terapia Ocupacional por la UCV, donde se especializó en el uso del teatro como herramienta terapéutica para trabajar con personas con un diagnóstico de enfermedad mental. Actualmente está llevando a cabo el último curso del Grado de Magisterio e inmersa en la realización de su TFG, el cual versa sobre el desarrollo del hábito lector en la Educación Primaria. Apasionada de la literatura y lectora voraz, Marina comparte su opinión sobre los libros que va leyendo en su cuenta de Instagram Sra. Bibliotecaria (@sra_bibliotecaria) y ocasionalmente en el Diari  Sant Quirze.

Pues sí, estamos muy pesados con el hecho de obligar a leer a nuestros alumnos. Nos encanta redactar listas, con suerte interminables, de decenas de libros que “pensamos”, “creemos” y “opinamos” que son ideales para nuestros discentes. Pero esas listas ¿qué buscan? Lo sé, buscan que nuestros alumnos lean y en el mejor de los casos desarrollen el hábito lector por medio de la imposición y la obligación. Es decir, sin ningún tipo de libertad.

Permítanme decirles que les está saliendo a ustedes el tiro por la culata. Cada vez hay menos lectores y además en la actualidad los libros compiten con las consolas, la televisión, el whatsapp y las redes sociales entre otras distracciones. Desde luego entiendo que nuestros alumnos no quieran adquirir el hábito de la lectura ante la idea de que es una obligación implícita en su rol de estudiantes. Lo entiendo porque yo fui uno de ellos. Mi amor por la lectura, nacido mediante la poesía a los 6 ó 7 años, se vio interrumpido en el mismo momento en que comenzaron las lecturas obligatorias y recuperado casi veinte años después, cuando me di cuenta de que era libre para elegir leer lo que quisiera y hasta la página que quisiera. Porque no acabar de leer un libro no me hace peor ni menos lectora.

Estoy a unos meses de terminar el Grado de Magisterio (mi segunda carrera) y mi TFG está centrado en investigar acerca del hábito lector. Bueno, más bien en buscar la reafirmación a mis propias ideas, esas que han surgido de mi experiencia personal.

Les puedo adelantar que nos estamos equivocando, que confundimos el uso de la lectura como medio para practicar la alfabetización, con promover, incentivar y motivar un hábito de algo que es tan personal y libre como la lectura. Es cierto que como docentes nuestro papel en este desempeño es grande y tenemos una función primordial, pero no podemos imponer, ni hacer sentir que no acabar de leer un libro es algo negativo y mucho menos examinar y calificar algo tan personal, sólo si se ha llevado a cabo de una forma que creemos correcta, es decir acabando la lectura de un texto completo. Y no podemos, porque entonces nos estamos dejando por el camino el individualismo de nuestros alumnos, tanto a nivel de su desarrollo cognitivo como de sus intereses.

Aprender a leer es interiorizar los mecanismos y las bases relacionadas con la lectoescritura. El desarrollo del hábito lector es otra cosa, y en ese proceso el docente se convierte en un mediador cultural que guía el desarrollo y motiva, pero no impone ni juzga.

Igual que el filósofo alemán Hegel desarrolló su Teoría del amo y el esclavo basándose en la importancia de la comunicación para que ambos encontraran la libertad, el pedagogo brasileño Paulo Freire expresó la misma importancia en la Teoría del oprimido. Falta comunicación con nuestros alumnos. Estamos tan encorsetados y obligados por el currículum, el proyecto de aula, el de centro, los tiempos que cada vez son más escasos, los programas, las reuniones y tan sobrepasados, que se nos olvida preguntar, dialogar y profundizar en los verdaderos protagonistas: nuestros alumnos.

La comunicación docente-discente está muy abandonada y no seré yo quien juzgue, porque me he visto inmersa en esa vorágine hace poco durante una estancia de prácticas. Pero de verdad les digo que si quieren motivar el desarrollo del hábito lector de sus alumnos, eso pasa por la comunicación y la libertad.

 

Si quieres conocer más acerca de Marina, visita su blog De libros y epopeyas

 

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